Rosas Arbustivas

Las rosas arbustivas son una especie de cajón desastre. Todos los rosales que parecen no encajar dentro del resto de categorías, se suelen clasificar como rosal arbustivo, ya que por definición, todas las rosas sean modernas o antiguas, son arbustos.
Debido a esta mezcla de rosales, las características de este grupo son bastante heterogéneas.

Características de las rosas arbustivas

Vamos a intentar delimitar las características de las rosas arbustivas, aunque si examinas un poco, podríamos referirnos a cualquier otro grupo, o cualquier variedad de rosas podría ser considerada como rosal arbustivo:
1. Flores simples a plenamente dobles, dispuestas en solitario o en racimos.
2. La mayoría son remontantes.
3. Floración desde verano a otoño.
4. Su altura va de 1,5 mts a 2,5 mts. Suelen tener el mismo tamaño de ancho, que de alto.
5. Se utilizan como arbustos independientes, o asociado con otros arbustos que no son rosas.

rosa arbustiva borgoña iceberg

Rosa Borgoña Iceberg

Cuidados de los rosales arbustivos

Los rosales arbustivos requieren una exposición soleada, por norma general, no admiten bien la sombra, ni la semi-sombra.
Por eso son una buena elección para colocar como planta en solitario, dentro de un jardín de césped, siempre que queramos crear un punto focal.
Como todos los rosales, necesitan un buen abonado rico en nitrógeno. Lo ideal es hacer un primera abonado a finales de invierno o principio de la primavera, para estimular su crecimiento y floración.
Se recomienda utilizar compost o estiércol maduro. El mejor estiércol es el de gallinaza (guano), aunque cada vez es más difícil de encontrar.
Un segundo abonado sería en verano, para estimular una segunda floración antes del invierno.
El riego debe ser moderado, aunque abundante. A los rosales no les gustan los suelos encharcados, hay que evitarlo a toda costa.
Son propensos al ataque de pulgones y araña roja. Para prevenirlos, es mejor hacer fumigaciones preventivas en primavera.
En cuanto a los hongos, también pueden ser atacados por el mildiu, oídio o roya.
Para mantener los hongos bajo control, una buena costumbre es realizar una poda adecuada a finales del invierno o comienzo de la primavera.
Debemos dejar la parte central de la planta aireada, y procurando que crezca hacia el exterior, de manera que circule bien el aire por el interior.
Si vemos que aparece algún tipo de plaga, utilizaremos un fungicida adecuado, siempre siguiendo las instrucciones del fabricante.