Rosa Grandiflora

La rosa grandiflora o de flor grande, es un cruce entre un híbrido de te y una rosa floribunda.
Lo que se perseguía al crear este nuevo cruce y variedad de rosas, es obtener una flor con la belleza de los híbridos de te, pero a la vez tener arbustos con una gran floración propia de los floribunda.
Algunas de las rosas de esta clasificación, se pueden incluir en híbrido de te o floribunda, es lo que tienen a veces las clasificaciones de las rosas.

Origen de la variedad de rosas grandiflora

El genetista y horticultor Walter Edwar Lammerts, durante los años que van del 1940 a 1981, creó 46 nuevas variedades de rosas, entre las que se encuentra la famosa Queen Elizabeth, la primera rosa Grandiflora, cuyos progenitores eran Charlotte Armstrong (híbrido de te) y Floradora (Floribunda).
En realidad Walter Edwar no reclamó la creación de una nueva variedad, si no que fue la American Rose Society, la que quiso reconocer sus esfuerzos y contribución al mundo de las rosas, dando el nombre de “grandiflora” a la variedad creada por Walter Edward Lammerts.

rosa grandiflora queen elizabeth

Queen Elizabeth

Características de los rosales grandiflora

Los grandiflora, son unos arbustos que comparten características con sus progenitores, los híbridos de te y los floribunda, pero con algunas discrepancias:
1. Las rosas grandiflora, tienen un porte más pequeño que los híbridos de te, aunque pueden alcanzar el 1,80 mts. Sus medidas suelen estar entre 0,90 mts y 1,80 mts.
2. Son vigorosos.
3. Pueden producir de 5 a 7 flores en una rama floral.
4. Una característica diferenciadora, es que los colores de sus flores son persistentes, y sus rosas duran bastante en el arbusto.
5. Son bastante susceptibles a los insectos y enfermedades, hay que revisarlos con frecuencia.

Cuidados de los rosales grandiflora

Al contrario que los híbridos de te, los rosales grandiflora son más susceptibles a las heladas, por eso es conveniente proteger sus pies para el invierno.
Se debe apilar tierra alrededor del pie, paja o compost de jardín.
Como ocurre con todos los rosales, necesitan al menos 6 horas de sol directo.
Prefieren suelos fértiles, por eso es conveniente abonar con compost o estiércol maduro. El suelo también tiene que drenar bien, no soportan los suelos estancados.
La circulación del aire entre los rosales, y dentro del propio arbusto tiene que ser buena, para evitar al máximo ser atacado por hongos, ya hemos dicho que son un poco mas susceptibles a las enfermedades que los híbridos de te.
Para evitar el ataque de hongos y mantener el arbusto dentro de un orden, la poda anual es indispensable.
La época ideal es al final del invierno o comienzo de la primavera, mientras que la planta aún está en estado de latencia.
Se deben eliminar las ramas dañadas, rotos, enfermos o que crezcan de manera débil. Hay que podar evitando que las ramas se crucen, buscando que las nuevas yemas apunten hacia el exterior.
Yo prefiero no hacer podas muy exageradas, aunque en ocasiones, si la planta lo requiere, se puede hacer una poda más fuerte y/o eliminar las ramas más viejas y que ya no florecen.

Rosas grandiflora, listado

Black Baccara

Chrysler Imperial

Queen Elizabeth